Historia de la hipnosis

Actualizado: 23 sept 2021

Hoy quiero contarte una historia bastante extensa pero apasionante, te quiero contar como inicia la hipnosis, sus mayores exponentes y su aplicación en la actualidad, es posible que me tome tiempo narrar esta historia pero estoy seguro que el resultado final lo vas a disfrutar.

Soy Gian Paúl Prado S. apasionado de la hipnosis terapéutica, con más de 16 años en esta hermosa profesión, toda una vida de experiencias y aprendizajes que iré compartiendo de a pocos contigo, y hoy creo que voy a empezar por el principio, por el origen de la hipnosis.


Antecedentes más antiguos de la hipnosis

Evidenciar la antigüedad de la hipnosis es un tanto complicado por la cantidad de referencias que hay de su uso en nuestras culturas antiguas, se cuenta mucho que cada cultura hacía uso del trance para ayudar a las víctimas de las guerras o enfermedades a superar el dolor o la agonía.


Entre estos antecedentes antiguos se referencian los siguiente:


El Papiro de Harris, también llamado Papiro Mágico o Papiro de Ebers


Rituales de sugestión, (muy parecidos a los de la hipnosis tal y como se conocen en la actualidad) con fines terapéuticos y curativos para algunas dolencias.


Se realizaban en lugares sagrados llamados “ Templos del sueño”


Entre los restos de una momia, en una de las tumbas de Assasif, cerca de Tebas, se encontraron dos papiros, ambos fueron a parar a las manos del coleccionista y comerciante norteamericano Edwin Smith sobre el año de 1862, uno de ellos, más tarde, en 1872 fue comprado por el egiptólogo alemán Georg Ebers del que acabó tomando su nombre.


El papiro de Ebers, escrito en hieratico, (simplificación del jeroglífico, que para más comodidad, solían usar los escribas) a dos tintas: rojo y negro y en tan buen estado de conservación que parecía recién escrito, tiene en la parte posterior de lo que sería la primera página, un calendario que lo hacía datar sobre el 1,500 A.C., en el 8º año del reinado del faraón Amenhotep I de la XVIII dinastía.


Este papiro resultó ser uno de los tratados de medicina más antiguos del mundo, y que fue traducido por el egiptólogo Georg Ebers. El papiro se conserva en la biblioteca de la Universidad de Leipzig (Alemania).


Aunque el papiro está fechado sobre el 1,500 antes de Cristo, por el lenguaje y composición de muchos de los remedios que se describen puede ser de algunos cientos de años anteriores a esta fecha, encontrándose pasajes de la época de la Primera Dinastía sobre el 3,400 antes de Cristo. No obstante los papiros del antiguo Egipto son muy difíciles de fechar realmente, ya que en los escritos egipcios era habitual, para prestigiar más el escrito, referirse a que procedía de fuentes antiquísimas.


En realidad, el papiro de Ebers no se trata de un auténtico libro, sino una compilación de remedios, en parte mágicos y en parte proveniente de la observación. Lo que si parece cierto, es que tanto la parte mágica como la observacional conviven normalmente, como si la parte mágica inicial, fuese el conocimiento del que se parte y poco a poco se va evolucionando con la observación.


Ebers además, basándose en los escritos de Clemente de Alejandría del 200 A.C, creía que el papiro podría formar parte de la colección de los 42 libros del “Conocimiento Humano” del que disponían los sacerdotes egipcios del dios Thot, que es el dios del arte de la curación y alquimia, que pasó al Phanteon griego como dios Hermes y de ahí que esta colección de libros fuera conocida como “Libros Herméticos”.

El papiro también describe cómo los adivinos egipcios empleaban métodos hipnóticos muy parecidos a los actuales, muestra a un sacerdote egipcio hipnotizando a un paciente.


Los jeroglíficos reflejados en las pinturas murales del Templo de Imotep (Dios de la curación) muestran escenas similares.


Fuente: https://www.facebook.com/Civilizacionesantiguasegiptomesopotamiagreciaroma/posts/el-papiro-de-ebersentre-los-restos-de-una-momia-en-una-de-las-tumbas-de-assasif-/1454338894635758/



Los Griegos:“Gnosei seauton”


Inducciones hipnóticas con fines curativos realizados en templos sagrados similares a los Templos del Sueño. Estas técnicas también se utilizaban para consultar los oráculos.


En algunos Templos se rendía culto a Asclepio, dios de la Medicina.

En el templo de Apolo en Delfos se podía leer “gnosei seauton” (conócete a ti mismo) y se trabajaba con la medicina psicosomática y la curación a través de inducciones hipnóticas.



Los Celtas


Los Druidas, sacerdotes celtas, se adentraban periódicamente en el bosque donde a través de diferentes técnicas llegaban a un estado de trance similar al estado de sueño. Después, dejaban el bosque y volvían con su pueblo, donde utilizaban los conocimientos adquiridos en el trance.



Mitología Griega


Hypnos (sueño) y Tanathos (muerte no violenta), hijos gemelos de Nix (noche) y Erebeo (sombra u oscuridad)

La terminología, que se usa actualmente se generó en este contexto de la visión antigua griega de los procesos psíquicos y la interpretación de las fuerzas de la naturaleza; sin embargo, los procedimientos para generar un estado hipnótico se remontan a civilizaciones más antiguas, como: la egipcia, romana, caldea, babilónica, persa, hindú, china, maya y aztecas.



Más adelante veremos como se utiliza el Nombre de hypnos para formar la palabra Hipnotismo, creyendo que el efecto de trance tenía que ver con el sueño.






La Hipnosis en Europa Central


Paracelso, (1493-1541), alquimista, filosofo, teólogo y médico suizo, figura importante dentro del campo de la hipnosis durante el siglo XVI. La idea central de la concepción de Paracelso, fue la correspondencia oculta entre el universo (el macrocosmos) y el hombre (microcosmos).


“Curación por simpatía magnética”


El hombre estaba compuesto de fuego, aire, agua y tierra, ya que tenia la necesidad de calor, respirar, beber y alimentarse. Si estas relaciones intimas que mantienen con el universo se ven alteradas surgen las enfermedades que corresponde a uno u otro elemento: por lo tanto admitía como causas de enfermedad a los trastornos de los humores, los traumatismos y las influencias astrales.



Mesmerismo y la teoría del magnetismo


Franz Antón Mesmer (1733-1815) Célebre médico alemán, desarrolló la teoría del Magnetismo Animal causando gran impacto en los siglos XVIII y XIX.


Se le considera el precursor del Hipnotismo.


En su tesis titulada “La influencia de los planetas” plantea que todos los cuerpos están inmersos en un fluido universal, una especie de gas invisible e impalpable.

Este fluido tenia propiedades como las de un magneto y podía ser retirado por la voluntad humana desde un punto y concentrado en otro. Si el fluido se bloqueaba, la consecuencia era una enfermedad; pero si el fluido era dirigido convenientemente la cura se realizaba.


Mesmer fue el descubridor de una manera particular de curar enfermedades, basada en la sugestión, llegó a París en 1778 precedido de una reputación de hacedor de milagros.

La forma de trabajar de Mesmer era muy original y teatral. Decía que él era capaz de acumular una porción del "fluido universal" y de pasarlo a sus pacientes. La Academia de Medicina rechazó sus técnicas. seguramente por celos y miedo a lo desconocido.


En la sala de tratamientos que montó Mesmer en el Hotel Bouillon, en semioscuridad, perfumes orientales, música exótica, decorada de forma misteriosa, en el medio de la sala la llamada "cubeta de la salud", llena de agua.


Los pacientes se sentaban rodeados por cordones que salían de la cubeta. Asimismo, tocaban con las manos, de vez en cuando, unas varillas metálicas en contacto con el agua, las cuales debían apretar sobre las partes enfermas de su cuerpo. También se tocaban unos a otros en las puntas de los dedos, para hacer circular "el fluido". Mesmer, majestuoso en su túnica de seda morada, pasaba entre ellos tocándoles con su varilla, o con sus manos, en la frente y en las manos. No era extraño que durante el acto los pacientes entrasen en trances convulsivos.


Las sesiones de magnetismo de Mesmer tuvieron tanto furor que cuando el tumulto de la gente no permitía practicar el magnetismo en la sala de tratamiento, Mesmer "magnetizaba" un árbol fuera de la sala. Mesmer consiguió sanaciones increíbles por medio de su nuevo método de magnetismo.


Sea como fuere, el caso es que Mesmer se hizo el "hombre de moda", y su consulta, bien llena.


Puedes ver la película de Mesmer en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=H4_Mg0KF2FM


Puysegur y el Sonambulismo artificial



Marques Armand de Puysegur (1751-1825) De origen francés, fue el más notable discípulo de Mesmer. Creó la palabra "sonambulismo magnético".


Conocido como uno de los fundadores pre-científicos de la hipnosis, lo que en su época se denominaba magnetismo animal o mesmerismo. Puységur descubre el "Sonambulismo Magnético" y la clarividencia. Uno de sus pacientes habla, se mueve y demuestra un conocimiento superior en un trance del que al despertar no recuerda nada.


Siguiendo los pasos de Mesmer y practicando en el uso del magnetismo animal obtuvo en algunas personas un estado de sonambulismo que denominó "provocado". Este sonambulismo, además, constituía un estado especial de clarividencia. En él, según Puységur, las personas recordaban con claridad, podían prever el futuro y conocer acerca de la naturaleza, diagnóstico y orientación al tratamiento de enfermedades.

Es el primero documentado en la literatura que realiza una regresión a vidas pasadas en un campesino llamado Víctor Rase, este último hablaba y escribía en latín, prescribía métodos curativos con éxito siendo el analfabeto y sin conocer de medicina.


Puysegur demostró que no era necesario el uso de magnetizadores y bastaba con un gesto o una mirada para hipnotizar y observó tres hechos que ocurrían en el hipnotismo:


•El sujeto “magnetizado” podía escuchar

•Aceptaba las sugestiones sin replicar

•No recordaba nada de los eventos ocurridos


Sentó bases firmes para considerar la hipnosis o “sueño lúcido” principalmente como un fenómeno psíquico, que era efectivo por los poderes de concentración del sujeto, otorgándole al terapeuta el papel de guía del paciente y despojándole de los poderes personales que en algunas ocasiones se la habían atribuido.

Él denominó al magnetista “el concentrador” y al paciente magnetizado “el que se concentra” y al proceso magnético concentración o “sueño lúcido”.


Después de su muerte se dedujo algo muy importante: Toda idea sólidamente implantada en el espíritu de la persona tiende a transformarse en acto.


En este paso de la historia particularmente creo que empieza la hipnosis a dividirse en 2 líneas, las demostraciones en teatro del poder del hipnotista sobre su hipnotizado y por otra parte la hipnosis de tratamiento. ojo que hasta este punto aún no se le conocía como hipnosis, cada exponente utilizaba su propia visión y el nombre que considera acorde a su espectáculo o tratamiento.

Sacerdote Abate José Custodio de Faria (1756-1819):


Clérigo nacido en la colonia portuguesa de Goa y doctorado en Roma, hizo la aportación más relevante al desarrollo de la hipnosis en los comienzos del siglo XIX.


Fue un monje Indo-Portugués, que fue de los primeros pioneros en el estudio científico del hipnotismo. Faria entendió, a diferencia de sus predecesores, que el hipnotismo estaba basado en el poder de la sugestión, en el siglo XIX introdujo la hipnosis oriental en París. El sacerdote Faria demuestra el método de la Fascinación. Fija su mirada en los sujetos y les ordena dormir enérgicamente. Para él el trance es cuestión de la imaginación del sujeto, no de magnetismo.


Abate Faría, fue el primero en comprender que la hipnosis es un fenómeno psicológico y lo conceptuó como un "sueño lúcido", destacando que para hacer aparecer este sueño, era necesaria la concentración por parte del sujeto.


Jules Germain Cloquet (1790-1883):

Médico francés que se interesó en nuevos métodos terapéuticos, como el hipnotismo y la acupuntura. Realizó una mastectomía bajo hipnosis profunda con éxito a una paciente de 64 años. A partir de esa fecha, se practicaron infinidad de intervenciones quirúrgicas bajo hipnosis, teniendo en cuenta, que por entonces no existía aún la anestesia química.


Todas estas operaciones tuvieron éxito, se hicieron sin dolor y no tuvieron complicaciones postoperatorias.







John Elliotson (1791-1868):


Médico inglés y primer Profesor de Medicina de la Universidad de Londres, se transformó en un ardiente partidario de la poco conocida ciencia del mesmerismo. Publicó un trabajo donde describió numerosos casos quirúrgicos sin dolor (expulsado de esa universidad por usar estos métodos), la anestesia todavía no se había inventado.


Aplicó la hipnosis como anestesia (“anestesia hipnótica”) en operaciones quirúrgicas importantes.








James Braid (1795-1860):


Nació en Fife y estudió en la Universidad de Edimburgo. Trabajó en Escocia durante un corto periodo de tiempo y después se trasladó a Mánchester, Inglaterra, donde permaneció el resto de su vida.

Braid se empezó interesar por el mesmerismo en noviembre de 1841, después de asistir a unas demostraciones de Charles Lafontaine. Convencido de que podría descubrir la clave que explicara el fenómeno, Braid puso un gran empeño en estudiarlo.


En 1843 publicó Neurypnology: or the Rationale of Nervous Sleep, su primer y único libro, donde expuso sus ideas al respecto. En él acuñó los términos hipnosis, hipnotizar e hipnotizador, que todavía hoy siguen en uso. Braid definió la hipnosis como un "sueño nervioso" sustancialmente diferente al sueño corriente. El método más eficiente para inducirlo era fijando la mirada en un objeto brillante en movimiento a pocos centímetros de los ojos. Braid observó que la reacción fisiológica que propiciaba el estado de hipnosis era una sobre-excitación de los músculos del ojo lograda mediante una fuerte concentración de la atención.


Rechazó la idea de Franz Mesmer sobre los fluidos magnéticos como desencadenantes del fenómeno de hipnosis, porque cualquiera podría producirse a sí mismo siguiendo las reglas que él había desarrollado.


La palabra "hipnosis" (deriva de la palabra griega, "hypnos", que significa sueño) en la mitología griega (Hypnos) era la personificación del sueño, hijo de Érebo (dios de la oscuridad y la sombra) y Nix (diosa de la noche), y hermano gemelo de Thánatos (dios de la muerte) y padre de Morfeo (dios del sueño). En inglés braidism es sinónimo de hipnosis, aunque raramente se usa.


Jean Martin Charcot (1825-1893)



Neurólogo francés de la histeria. Charcot y sus ayudantes hipnotizaban a los enfermos con las técnicas que habían aprendido del marqués de Puyfontaine. Los enfermos solían vivir crisis violentas, y en muchos casos los síntomas desaparecían.

Considera que la hipnosis tiene interés en sí misma y la caracteriza como tres estados nerviosos sucesivos: letárgico, cataléptico y sonambúlico.


Para Charcot la hipnosis, tanto como fenómeno en sí como método de estudio, se circunscribe en un ámbito estricto y reduccionistamente neurológico. En consecuencia el uso de la palabra y de la sugestión es rechazable y, en todo caso, reducible a alguna forma imperfecta de poner en marcha determinado tipo de reflejos. Este exceso de referencia neurológica y de objetivación física fue el principal problema de la obra de Charcot.


Charcot llamó: letargia, catalepsia y sonambulismo. Sus planteamientos iban dirigidos a demostrar que la hipnosis no era más que un estado especial de la histeria, producida de manera artificial, y que las tres fases de la hipnosis tenían su contrapartida en las manifestaciones histéricas; es decir, que la hipnosis era una neurosis histérica inducida artificialmente.


Sigmund Freud (1856-1939)



Médico investigó la hipnosis en profundidad, siendo discípulo de las famosas escuelas de La Salpetriére con el Dr. Charcot y de la Escuela de Nancy, con el Dr. Bernheim.


Visitó a Liébeault y a Bernheim en la Escuela de Nancy y comenzó a tratar a sus pacientes con la técnica hipnótica, aunque en realidad no tuvo éxito y se sabe que fue un mal hipnotizador.


Al principio Freud utilizó la hipnosis para el tratamiento de la neurosis, pero posteriormente, confesándose un mal hipnotizador, lo abandonó entregándose a formular su teoría del Psicoanálisis.


Abandonó la práctica de la hipnosis; sin embargo, basó su método de la asociación libre en sus conocimientos de la hipnosis, (la asociación libre consiste en pedir a los pacientes que hablen en la consulta, previamente relajados, de todo lo que les venga a la mente: recuerdos, sueños, preocupaciones).


Freud catalogó la hipnosis como un método válido en el marco de la psicoterapia y como un mecanismo de sugestión e influencia, donde el nivel de actuar de la conciencia estaba disminuido. Estimó que era un segmento de la psiquis el que actuaba y ello impedía una efectividad adecuada, por lo que decidió abandonar la hipnosis.


LA ESCUELA DE NANCY





El francés Auguste Ambroise Liébeault (1823-1904), un médico de un pueblo cerca de Nancy, publicó en 1866 el libro “El sueño y los estados análogos, considerados particularmente desde el punto de vista de la acción moral sobre lo físico”. Aunque sólo vendió un ejemplar, consiguió realizar muchas curaciones en sus pacientes.



Hippolyte Bernheim (1837-1919), profesor de la Universidad de Nancy, se desplazó hasta el pueblo de Port Saint Vincent para desenmascarar allí las patrañas que hacía Liébeault, pero el resultado fue todo lo contrario: quedó plenamente convencido de que realmente se producían curaciones.






LA ESCUELA DE SALPÊTRIÈRE


Motivado por las demostraciones que hacía el belga Donato en los teatros, Jean Martin Charcot (1825-1893), un neurólogo que daba clases en París, experimentó la hipnosis con personas histéricas en su escuela de Salpêtrière.


Luego de sus primeros cuatro años de investigaciones, redactó un informe a la Academia de Medicina sobre “los diferentes estados nerviosos determinados entre las histerias por el hipnotismo”. Tan sólo le valió algunos cumplidos, pero fue el comienzo de lo que él mismo llamó “el gran hipnotismo”


Émile Coué (1857-1926)


Farmacéutico y psiquiatra francés 1857-1926. Autor del método curativo basado en la autosugestión, profundizó en la hipnosis y en la autohipnosis. Durante la primera guerra mundial este médico, como tantos otros, sufrió la carencia de drogas básicas para preparar sus recetas.


Ante la impotencia de este hecho decidió no decirles a sus pacientes lo que estaba sucediendo y probar con medicamentos placebos, esperanzado en solucionar pronto su problema de abastecimiento y en no deteriorar mucho la salud de su gente. El normal abastecimiento de drogas para sus recetas tardó mucho más de lo que Coué imaginó. Este tiempo fue el que le dio la oportunidad de observar que muchos de sus pacientes habían hecho el proceso de recuperación como si estuviesen medicados tradicionalmente. A partir de esta observación comenzó a investigar el poder de la mente para sanar el cuerpo. Sus investigaciones dieron origen a estas tres leyes llamadas las Leyes de Coué.


Las tres Leyes de Coué:

  1. Ley de atención sostenida: Cuando una persona concentra su atención en una idea o pensamiento, dicha idea tiende a realizarse, es decir que tenderá a manifestarse en forma espontánea.

  2. Ley del esfuerzo reversible: Cuando una persona piensa que no puede hacer algo y luego lo intenta, cuanto más trata, menos puede hacerlo. Cuando un estado mental es tal que se piensa "me gustaría hacer esto, pero no puedo" cuanto más intente realizarlo, menos posible será llevarlo a cabo, por muchas ganas que tenga de hacerlo.

  3. Ley del afecto dominante: Una emoción fuerte siempre tiende a reemplazar a una emoción débil. Una emoción asociada a una sugestión hará que la sugestión sea más efectiva. Una sugestión vinculada con una emoción predominará sobre cualquier otra sugestión que se encuentre en la mente en ese momento.

Iván Pétrovich Pávlov (1849-1936)


Neurofisiólogo y pensador ruso. Consideró la hipnosis como una inhibición parcial irradiada cortical y subcortical, y vio los mecanismos que aparecen en el sueño y los sueños como un proceso fisiológico normal.


Planteaba que la hipnosis crea un estado de inhibición que se difunde a partir del área motora cortical a las demás áreas de los hemisferios cerebrales y que puede llegar al mesencéfalo. Esto origina primeramente una inhibición motora, que de acuerdo con la magnitud del estímulo produce presión en los movimientos oculares y favorece la inhibición de los reflejos salivales y, finalmente, aparece el sueño profundo con hipotonía muscular generalizada. Pávlov le dio a la hipnosis una base fisiológica y con esto la convertía en una técnica con una fuerte sustentación materialista.


Pávlov conceptuó la hipnosis como un estado de sueño diferente del sueño normal, en tanto fisiológicamente se manifiesta como una inhibición parcial, que si bien se irradiaba a amplias zonas corticales y subcorticales, no es una inhibición absoluta, pues quedan focos de excitación que permiten actuar de diversos modos y mantener el contacto con quien hipnotiza.





Konstantin Ivanovich Platonov (1899-1951)


En 1930 otro científico ruso, publicó un artículo denominado "La palabra como factor fisiológico y terapéutico", en el mismo estableció la utilización de la sugestión, pero en forma de persuasión, diciendo que ésta debe ser construida sobre la base de un sistema de argumentos lógicos y demostraciones desarrolladas consecutivamente. Puso como ejemplo las instrucciones de cómo realizar un parto sin dolor, la profilaxis de los dolores del parto, las conversaciones para el control del alcoholismo, entre otros.


Platonov utilizó el término de sugestoterapia para el uso de la sugestión como tratamiento clínico y refiere que debe tener forma de comunicación imperativa. Puso el siguiente ejemplo: "Usted ha olvidado ya todos sus penosos sufrimientos, y cuando los recuerde por casualidad no le producirán inquietud".


Platonov llegó a su definición de hipnosis partiendo de su rica experiencia psicoterapéutica. La categorizó como un estado de sueño especial, en el que se crea una perceptibilidad aumentada por parte del sujeto paciente, y destacó el papel de la palabra como factor de sugestión cuando dijo: "Cada foco de excitación provocado por la sugestión se fortalece como consecuencia de la acción recíproca de la inhibición por él provocada; de ahí que cada construcción semántica elaborada por el terapeuta debe ser clara, precisa y bien estructurada."


Johannes Heinrich Shultz (1884-1970)

Era un psiquiatra alemán. Investigó la relación entre la mente y la relajación. Con su conocimiento de las técnicas de la hipnosis elaboró un método de autohipnosis conocido como el "Entrenamiento Autógeno de Schultz" del que más tarde derivaron todas las psicoterapias basadas en la relajación. El término de "Entrenamiento" Autógeno, significa "autogenerado".


Los ejercicios básicos fueron creados por el Dr. Schultz alrededor de 1920, quien basó su nueva técnica en su extenso conocimiento de los cambios fisiológicos ocurridos en la relajación profunda y en las técnicas orientales de meditación (como el Zen o el Yoga), que pueden enseñar el control voluntario del Sistema Nervioso Autónomo.


Edgard Cayce, el profeta durmiente


Edgar Cayce, apodado el «profeta durmiente», nació en 1877 en Hopkinsville, Kentucky (EE. UU.) y murió en 1945 en Virginia Beach. A los 13 años tuvo la visión de un Ser preguntándole qué era lo que más quisiera en la vida, a lo que Edgar le respondió: Ayudar a los demás, especialmente niños enfermos.


Sumido en sueño autohipnótico podía establecer detallados diagnósticos de enfermedades sin otra ayuda que el nombre del enfermo y el lugar donde éste se hallaba. El resultado era igual, aunque el paciente se encontrase en otra ciudad. Indicó métodos curativos y medicaciones que correspondían a los conocimientos más modernos en las especialidades.


14.726 lecturas fueron grabadas con su voz o mecanografiadas, y se conservan en los archivos de la Society for Research and Enlightenment.


Dave Elman (1900-1967):


Es autor de un libro sobre la hipnosis, "Conclusiones en Hipnosis", para más tarde titularse como "Hipnoterapia". El método de inducción rápida se introdujo por primera vez por Dave Elman, que es también uno de los pioneros en la aplicación médica de la hipnosis. Quizás el aspecto más conocido de la herencia de Elman es su método de inducción (método Elman).


Elman publicó un solo libro sobre hipnosis, pero ese libro tuvo tal impacto que muchos consideran a Elman como el más grande hipnotizador de todos los tiempos.



Milton H. Erickson (1901-1980)



Nacido en los Estados Unidos, estudió Medicina y se especializó en Psiquiatría. Fue un tenaz investigador y ninguna de sus limitaciones personales le llevó a perder el interés por descubrir nuevas conexiones y dimensiones psicológicas, particularmente relacionadas con la hipnosis. Reconocido como la principal autoridad mundial en hipnoterapia y psicoterapia estratégica breve. Fue una de las personalidades psicoterapéuticas más creadoras, sagaces e ingeniosas de todos los tiempos.


Fundador de la Sociedad Americana de Hipnosis Clínica. Erickson creó numerosas técnicas modernas de inducción y además, utilizaba anécdotas y metáforas para facilitar el estado de la hipnosis.

Aquejado de poliomielitis a los 17 años y desahuciado por los médicos, tuvo tiempo y temple para recuperar los movimientos trabajando la introspección y el control mental, por lo que adquirió un modo de abordar las dificultades psíquicas de manera original y autosugestiva, habilidad o característica que luego aplicó para curar a sus pacientes. Su fuerza de voluntad le permitió sobreponerse a la enfermedad y graduarse en medicina y psicología; trabajó como psiquiatra en numerosas instituciones y más tarde como profesor de psiquiatría.

Insistió mucho en el papel que juega el inconsciente, entendido no a la manera de Freud sino como reservorio de recursos personales para resolver por sí mismo la problemática de cada individuo.


Milton H. Erickson es la figura emblemática de la hipnosis clínica moderna. Erickson creó lo que después se ha llamado Hipnosis Ericksoniana o "Método Milton". Fundamentalmente, el Método Milton consiste en el uso de la palabra con la finalidad de crear confusión mientras se establece una sugestión indirecta. Erickson utilizaba metáforas y cuentos como herramientas esenciales del trance.


Él fue un antiteórico, de hecho apenas dejó material escrito y en gran parte conocemos sus métodos gracias a sus alumnos. Para Erickson paciente y terapeuta son un tándem que establecen una alianza en la que juntos deben desbaratar las resistencias del inconsciente en "desaprender" los viejos comportamientos que nos limitan y nos acaban produciendo enfermedades o alteraciones psicosomáticas y aprender comportamientos más adaptados que nos permitan seguir la vida con verdadera eficacia y felicidad. A sus alumnos les enseñó que el terapeuta debe estar convencido de que los recursos necesarios para resolver los problemas, residen en la historia y la vida del propio paciente; ante cada problema, las soluciones se encuentran en el propio interior.


Erickson, más que un definición exacta, vinculó la hipnosis con el concepto de inconsciente positivo; mecanismo semejante a una enorme computadora que trabaja sin cesar, sin consentimiento del dueño, para llegar a la síntesis de toda actividad humana; por eso la hipnosis debe ir dirigida hacia lo interno, donde lo más importante es la adquisición de conocimientos y el hecho de poder utilizarlos cuando sea necesario y no tanto saber qué cosa se ha aprendido. Esto es, en sí, el aprendizaje inconsciente. Definió la actitud como un elemento básico del proceso hipnótico.


Josep Mir Rocafort "Fassman" (1909-1991):


Nació en España. Asombró a cuantos le conocieron. Era ilusionista, mentalista, hipnotizador, psicólogo, parapsicólogo, entre muchas otras cosas. Sus famosas sesiones, tanto públicas como privadas, sobre fenómenos mentales causaron asombro en los cinco continentes. Escribió varios libros interesantes: "Tú y la mente", "Los fenómenos paranormales", "La hipnosis al alcance de todos", "Fassman y su mente", "El inmenso poder de la mente"...


Fassman, reconocido durante años como el mejor hipnólogo del mundo de habla hispana, se retiró de los espectáculos para dedicarse a la psicoterapia, donde atendía pacientes bajo hipnosis, su fama como hipnoterapeuta superó la que tuvo como hipnotizador de espectáculo.


Fassman practicaba también la hipnosis en pacientes que debían ser intervenidos quirúrgicamente pero que, a su vez, eran alérgicos a la anestesia.

En Barcelona creó el Instituto Fassman para enseñar lo que denominaba como "Dinámica Mental". Allí impartió clases y formó a futuros investigadores y parapsicólogos que alcanzaron renombre tiempo después.



Esta es gran parte de la historia de la hipnosis, hay algunos exponentes que quizás se me hallan escapado pero de seguro si te apasiona este mundo los has de conocer.


Actualmente hay muchos y muy buenos exponentes en hipnosis terapéutica que han desarrollado sus propios métodos y es importante recorrer sus redes sociales para entender que aportan como innovación dentro de los métodos que cada uno de nosotros desarrolla.


Acá te dejo un listado de algunos de estos famosos hipnoterapeutas contemporáneos y con eso cerramos este extenso pero importante artículo.


Aurelio Mejía

Josep Mañogil

Marissa Peer

Ángel Escudero (Noesiterapia)

Alfonso Caycedo (Sofrología)

Horacio Ruiz

Ery Cervantes


Gracias por llegar hasta aquí, y ya sabes que puedes dejar tus comentarios. Gran abrazo y nos vemos en el siguiente artículo.




Si deseas concertar una cita para realizar un tratamiento de hipnoterapia, por favor escribe (no llamadas) a nuestro WhatsApp +51 977514601 que gustosos te atenderemos.

#hipnosis #hipnoterapia #historiadelahipnosis

126 visualizaciones0 comentarios