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¿Qué es el trastorno dismórfico corporal?

Actualizado: 2 may 2023

El trastorno dismórfico corporal (TDC) es un trastorno de ansiedad caracterizado por una preocupación excesiva y obsesiva con algún aspecto de la apariencia física, que la persona percibe como defectos, inusual o desagradable. A menudo, la preocupación se centra en una parte específica del cuerpo, como la piel, el cabello, la nariz, las orejas o la forma corporal.


Las personas que padecen TDC pueden pasar horas al día preocupándose por su apariencia, comparándose con otros, obstaculizando situaciones sociales o actividades que pueden exponer su defecto y buscando constantemente la aprobación de los demás sobre su aspecto.


Aunque las personas con TDC pueden ser conscientes de que su preocupación es excesiva e irracional, no pueden controlar sus pensamientos obsesivos y pueden experimentar una gran angustia y discapacidad en su vida diaria.

El TDC puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, género u origen étnico. Sin embargo, a menudo se diagnostica en la adolescencia o en la edad adulta temprana y puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de la persona que lo padece.


Es importante destacar que el TDC no es simplemente una preocupación por la vanidad o el aspecto físico, sino que es un trastorno de salud mental grave que requiere atención y tratamiento adecuado.

"No permitas que tu visión distorsionada de ti mismo te impida ver la belleza que otros ven en ti".- Desconocido

¿Cuáles son los síntomas del trastorno dismórfico corporal?


Los síntomas del trastorno dismórfico corporal (TDC) pueden variar de una persona a otra, pero generalmente se caracterizan por una preocupación excesiva y obsesiva con algún aspecto de la apariencia física que la persona percibe como defectos, inusuales o desagradables. Aquí te presento algunos de los síntomas comunes del TDC:

  1. Preocupación excesiva por algún aspecto de la apariencia física, como la piel, el cabello, la nariz, las orejas o la forma corporal. Esta preocupación es persistente y puede durar horas al día.

  2. Pensamientos obsesivos relacionados con el aspecto físico, como la creencia de que la parte del cuerpo en cuestión es fea, anormal o fuera de proporción.

  3. Comparación constante con otras personas, especialmente con aquellas que se perciben como atractivas o con cuerpos "perfectos".

  4. Evitación de situaciones sociales o actividades que puedan exponer el supuesto defecto.

  5. Comportamientos repetitivos o compulsivos relacionados con el aspecto físico, como mirarse en el espejo constantemente, maquillarse excesivamente o buscar procedimientos necesarios necesarios.

  6. Bajo rendimiento escolar o laboral debido a la preocupación y la ansiedad relacionada con el aspecto físico.

  7. Dificultades para establecer relaciones interpersonales y sociales debido a la baja autoestima y la preocupación por el aspecto físico.

  8. Depresión, ansiedad o pensamientos suicidas relacionados con la apariencia física.

Es importante destacar que no todas las personas que experimentan preocupación por la apariencia física tienen TDC, ya que es normal preocuparse por la imagen que proyectamos en el mundo. La diferencia es que en el TDC, la preocupación es intensa y afecta significativamente la calidad de vida de la persona.


¿Cómo afecta a la persona que la padece?


En cuanto a cómo afecta a las personas que lo padecen, el TDC puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de la persona. La preocupación obsesiva por la apariencia física puede afectar las relaciones interpersonales, la autoestima y la capacidad para realizar actividades cotidianas.


Las personas con TDC pueden experimentar altos niveles de ansiedad, depresión y aislamiento social. Además, el TDC puede llevar a comportamientos compulsivos y repetitivos, como el uso excesivo de cosméticos, la cirugía plástica innecesaria o la búsqueda constante de validación de otros. En casos extremos, el TDC puede llevar a pensamientos suicidas o intentos de suicidio. Es por ello que es importante buscar ayuda profesional si se sospecha que se tiene TDC.


Es importante destacar que el TDC es un trastorno subdiagnosticado y a menudo se diagnostica erróneamente como otro trastorno, como la depresión o la ansiedad. Por lo tanto, es fundamental buscar la ayuda de un profesional de la salud mental capacitado si se sospecha que se tiene TDC.


¿Cómo nos ayuda la hipnoterapia con el TDC?


La hipnoterapia es una técnica muy efectiva para el trastorno dismórfico corporal (TDC). La hipnoterapia implica la inducción de un estado de trance hipnótico, que puede ayudar a las personas a acceder a su subconsciente y a cambiar patrones de pensamiento y comportamientos negativos asociados con el TDC.


Algunos métodos que pueden utilizarse en la hipnoterapia para tratar el TDC incluyen:

  1. Reestructuración cognitiva: se enfoca en cambiar los patrones de pensamientos negativos y distorsionados que están presentes en el TDC. Esto se puede hacer a través de la sugestión hipnótica, donde el terapeuta sugiere pensamientos más realistas y positivos a la persona.

  2. Imaginería mental: se utiliza para ayudar a las personas a visualizarse a sí mismas de manera más positiva y realista. Esto puede involucrar la visualización de una imagen corporal positiva o la reconstrucción de una imagen corporal distorsionada.

  3. Terapia de exposición: se utiliza para ayudar a las personas a enfrentar sus temores relacionados con la apariencia física de manera gradual y segura. Esto puede incluir la exposición a espejos, fotografías o situaciones sociales donde la persona se siente insegura.

Es importante destacar que la hipnoterapia puede ser una herramienta efectiva en el tratamiento del trastorno. La hipnoterapia debe ser realizada por un terapeuta capacitado y experimentado en el tratamiento del TDC y debe ser utilizada en combinación con otros enfoques terapéuticos, como la terapia cognitivo-conductual y la terapia psicodinámica.



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